¿Qué ha pasado con el empleo en el agro guatemalteco?
Jorge Jacobs abordó la situación del empleo en el agro guatemalteco, con énfasis en cómo el aumento del salario mínimo, las decisiones políticas y la falta de inversión han impactado la formalidad laboral en las áreas rurales.
En la conversación participó Carla Caballeros, quien analizó estudios recientes sobre la pérdida de empleos agrícolas y sus implicaciones económicas y sociales.
Se explicó que el sector agrícola ha perdido alrededor de 560,000 empleos formales en los últimos años, según datos del Instituto Nacional de Estadística, y que la participación de trabajadores del agro en el seguro social. Este retroceso se relaciona con incrementos salariales que no consideran la productividad real del pequeño productor, así como con regulaciones que elevan costos y reducen márgenes de operación. Como resultado, cerca del 86 % de la población rural permanece en la informalidad.
Frederick Gimpel subrayó que el agro guatemalteco está compuesto en gran medida por pequeños productores y cooperativas que enfrentan presión de precios en mercados locales e internacionales. Se señaló que aumentar el salario mínimo, sin acompañarlo de inversión, infraestructura y mejoras productivas.
Finalmente, se destacó la necesidad de políticas públicas serias y basadas en datos, que fomenten la inversión, la productividad y la formalización laboral, como vía sostenible para mejorar los ingresos y las condiciones de vida de los trabajadores agrícolas.





