Quitando los mitos de la quema de la Embajada de España
Embajada de España. En este episodio de Libertópolis, conducido por Juan Pablo Álvarez y su copresentadora, se analizan diversos temas de la coyuntura guatemalteca, desde el clima gélido de la temporada hasta la crítica situación política y económica del país.
Los conductores expresan su escepticismo ante la baja aprobación del presidente Arévalo en las encuestas y denuncian la corrupción tras las constantes ampliaciones al presupuesto nacional, el cual ascendió a 164,000 millones de quetzales.
Asimismo, cuestionan la viabilidad y los excesivos costos de estudios para proyectos como el Metro Riel.
El segmento central presenta una entrevista con el licenciado Adolfo Molina Sierra, historiador y descendiente del ex-canciller fallecido en la quema de la Embajada de España en 1980.
Molina Sierra busca desmitificar los hechos, señalando que la toma fue una operación planificada por el Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP) para internacionalizar el conflicto armado, utilizando a grupos indígenas como fachada.
Según el invitado, el entonces embajador español tenía conocimiento previo de la ocupación.
Además, aclara que el incendio fue provocado por cócteles molotov dentro de la habitación y no por un ataque externo de la policía, como sostiene la narrativa tradicional.
El programa concluye con la sección «Qué ridículo», donde se critican las ineficiencias estatales y las resoluciones judiciales que afectan la transparencia del país.





